El marketing automation fue mi pesadilla – para que no tenga que ser la tuya

El marketing automation fue mi pesadilla - para que no tenga que ser la tuya - E-goi

Marketing Automation

Automatización, automatización, automatización… no se habla de otra cosa. Tan solo necesitas añadirla a tu tienda online ¡y listo! Se convertirá en una máquina de ventas. Pero ¿es realmente así de simple? Traté de averiguarlo.

O al menos lo intenté…

Empezar parece fácil. Te buscas “email marketing automation” en Google y te saldrán los peces gordos, los más pequeños y los curiosos ornitorrincos. Al contrario de los cientos de servicios de envío de email (ESP) que pululan en el mercado, los de automatización son pocos. Y menos mal. Hasta que te das cuenta de lo que cada uno dice que hace. Y otra vez vuelves al punto de partida. Porque aunque todos anuncien el milagro del marketing automation, es tan vasto el concepto que cada servicio lo interpreta a su manera. “Responder automáticamente a todos los prospectos”, te dicen unos. “Embudos de ventas”, contestan otros. “¡Autorespuestas!”, proclaman muchos. “¡Montones de autorespuestas!” En los servicios de email marketing no hay dudas: enviar emails es su propósito.

En el marketing automation, por su lado, no hay certezas. Busqué automatización de emails  para PyMES y me encontré con “cultivo de leads”, “aplicaciones de inbound call intelligence” y “ecosistemas de soluciones comportamentales integradas”, ese gran candidato a Skynet que no tengo ni idea de cómo puede ayudar a mi tienda. Vale, solo hay una manera de saberlo. Animarme y leerlo todo, todito. Y fue entonces que…

Intenté que no se me huyese aterrorizada la cartera

Cuando llegas a la web de un servicio de marketing de automatización, fíjate en dos cosas: “precios” y “pruébalo”. Si no ves una de ellas, ten miedo. Si una de ellas es “demo”, ten mucho miedo. Si no ves ninguna de ellas, dale la espalda y trata de escaparte (oirás tu billetera suspirando de alivio). Pues sí que todos sabemos que el futuro está en el marketing comportamental.

Pues sí que este prodigio de la tecnología convertirá a mi tienda en un simpático robotito que interactua con cada cliente y lo deja enamorado de mi marca. Lo que no comprendo es porqué tendré que gastarme más de 1000 euros al mes (además de lo que pago ya con email marketing) para que mi web rastree a los visitantes. Limitado a unos miles de envíos automáticos con opciones básicas. Y unos pocos cientos de contactos. Activados por un puñadito de triggers. Todo con pago anual. Por adelantado. Esto no son precios asequibles para PyMES.

Son precios Apple sin la marca Apple para que puedas al menos limpiarte las lágrimas. “¡Pero con nuestra automatización el coste de tu email marketing se reducirá a casi cero!”, te lo dirán todas las empresas de automation. “No tendrás que enviar correos a mano, no tendrás que mover ni un dedo. Tan pronto lo hayas preparado y configurado todo, el mensaje correcto llegará a la persona adecuada en el momento ideal. ¡Siempre!” Vale, adelante, vamos entonces a prepararlo y configurarlo todo. El momento glorioso en el que…

Intenté no tirarme del pelo

Elijo tres o cuatro servicios de automatización para mi tienda. Tienen buena pinta, tienen buen precio, tienen todo lo que necesito. ¡A probarlos! Le echo un vistazo al primero. Y me quedo blanco como el papel. ¡Tengo que integrarlo con mi tienda! Tranquilo, basta con ejecutar el script de instalación del propio servicio. Lo hará todo solo; me relajo y espero a que termine de cargar. ¡Ah, vaya maravillas del siglo XXI! Ups, el script solamente se ejecuta en SugarCRM. O en Magento. O en WordPress. Que mi tienda no usa. Estupendo. No hay problema, les pediré ayuda al soporte. Tienen años de experiencia en automatización. En un abrir y cerrar de ojos se lo instalarán y configurarán todo directamente a mi tienda.  Por unos módicos 800 euros. El precio de los connaisseurs… ¡No les hago ni caso, yo mismo lo instalaré! La cosa no puede ser tan difícil. Tan solo necesito cambiar algunas líneas de código. Cron job: el nuevo villano de mis pesadillas. Guías y más guías con páginas y más páginas. Foros abarrotados con dudas y explicaciones crípticas. Horas y horas para no llegar a ninguna solución. ¡Basta ya! Alzo la bandera blanca y pruebo el servicio de automation siguiente.

¡Genial, éste es mucho más fácil de configurar! Basta con insertarle un pequeño trozo de código HTML en mi sitio web y listo. Siempre que primero consiga deshacer el caos de código en el que se ha convertido mi web cuando intenté instalar el servicio anterior. Aquel que por 800 euros me sacaría de este lío. El precio de los coñosseurs… Más horas de Google-fu y más pruebas hasta que finalmente lo instalo todo bien. ¡Ya sincroniza, me funciona! La tienda está casi casi enviando automáticamente correos de re-engagement y recuperación del carrito. Me lagrimeo de felicidad. ¡Dale!, ahora es, ahora es y…

Intenté no quedarme patidifuso

¿Te gustaría enviar emails de cross-selling con ofertas personalizadas? ¿Te encantan embudos de ventas repletos de acciones muy molones para enganchar a tus clientes? ¿Qué tal segmentos con tus leads más valiosos o los clientes inactivos? Pues tendrás de crearlo todo prácticamente desde cero, dado que en la mayoría de los casos los servicios de automation no vienen con plantillas de contenido.

Es como si comprases un Ferrari en IKEA. Sin embargo, aunque que parezca que te abandonan a tu suerte, hay una explicación: el interés en el automation es tan reciente que los servicios prefieren hacerlo disponible sin extras, evaluar su receptividad y mejorarlo con plantillas a la medida que los usuarios se lo propongan. No obstante, hasta entonces tendrán muchísimo gusto en ayudarte siempre que necesites crear el pipeline de ventas perfecto. Por unos míseros 800 euros.

¿Cuál es la lección de todo esto?

El marketing automation realmente funciona. Una vez que lo hayas instalado en tu tienda online, trabajará para ti todos los días a cualquier hora, siempre con mensajes hiper personalizadas según el comportamiento de cada visitante. Te puede activar todo un embudo de ventas basado en un solo visitante o email. Y sí, te convertirá la tienda en una máquina de ventas. Mientras logres instalarlo en tu web. Y así te aseguras de que lo consigues: – Mírate bien lo que hace cada servicio de marketing automation. Ignora el parlanchín inicial y ve directamente a las funcionalidades o FAQ.

Lo que parece una herramienta de automatización compatible con cualquier tienda puede ser solamente un módulo para SugarCRM. – Observa cómo se configura la automatización en la tienda. Elige siempre el servicio con el método más sencillo. – Ten cuidado con servicios sin versión de prueba gratuita. Las demostraciones son engañosas. Solo probando puedes estar seguro de que el automation resultará en tu tienda. – Desconfía de pantomimas comerciales. Una mensualidad muy baja puede ocultar recortes significativos de funcionalidades (ej. no incluye el multicanal o ni siquiera email automation) o te piden un pago anual. La letra chica es tu pequeña gran amiga.

Ya era hora que el marketing de automatización estuviera al alcance de cualquier tienda (y solo por la posibilidad de recuperar de manera automática carritos abandonados vale la pena), pero es obvio que las empresas de automation aún están reconociendo el terreno.

Por lo tanto, no te fíes a ciegas – tómalo con calma y pruébalo con cuidado. Prepárate para mucho trabajo al inicio. Prepárate para algunos dolores de cabeza en la configuración. Pero prepárate también para la gratificación maravillosa de ver a un cliente perdido volviendo a tu tienda porque ha recibido una oferta personalizada en el momento ideal – ¡y todo automáticamente!

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